¿Estás haciendo suficiente ejercicio?

Para la mayoría de la gente, la respuesta a esta pregunta es “NO” – especialmente cuando es la época de vacaciones en el año. Seguro que puedes sentir que el ejercicio no sea tu máxima prioridad en estos momentos. Pero mantenerse activo es fundamental para una buena salud física y mental.

Incluso si no necesitas perder peso, el ejercicio es importante. Este te dará una mayor sensación de vitalidad: te sentirás mejor con tu cuerpo. Notaras los efectos físicos del ejercicio en forma de una mayor flexibilidad y una mejor sensación de bienestar físico y mental. Incluso hay evidencias que sugieren que la depresión se reduce dramáticamente por el ejercicio.

Hay dos tipos principales de ejercicios que puedes hacer:

Entrenamiento de fuerza.

Cardiovascular.

Al hacer entrenamientos de fuerza tu peso se redistribuye – lo que le da a tu cuerpo una forma más deseable. Esto sucede a través de la construcción de músculos (y perdiendo grasa en otras áreas). Por ejemplo, si usted es un hombre serás capaz de ampliar tus hombros a través de ejercicios para el pecho y hombros.

El ejercicio cardiovascular (como correr o andar en bicicleta) disminuye el colesterol, reduce la presión arterial y mejora tu estado de ánimo. También te ayuda a perder grasa, reduciendo el tamaño de las células de grasa de tu cuerpo, lo que te ayudara a mostrar tus músculos recién definidos.

¿Cómo puedes encontrar tiempo para hacer ejercicio?

El ejercicio representa algo que es importante pero no necesariamente urgente. Si no haces ejercicio, normalmente no causara problemas de inmediato pero con el tiempo puede conducir a una enfermedad grave.

Es esencial que busques un momento libre en el día para que hagas ejercicios. Por ejemplo:

A primera hora de la mañana.

Inmediatamente al llegar a casa.

Durante la hora del almuerzo o de otro descanso programado

Introduce el ejercicio en el ritmo de tu vida hasta que se convierta en un hábito.

Hace unas dos semanas atrás me tomé unos días de vacaciones. Junto con mi esposa, aproveche y fuimos al gimnasio del hotel. A pesar de consumir alimentos muy ricos (incluso participando en un buffet de postres), volví sin haber obtenido un solo kilo debido a que había mantenido mi rutina de ejercicios.

 

 

Utiliza tu cuerpo

En lugar de pensar en el “ejercicio”, piensa en cómo puedes “usar tu cuerpo”. Podrías por ejemplo:

Usar las escaleras en lugar del ascensor.

Aparcar en el extremo del estacionamiento.

Hacer un poco de yoga antes del trabajo.

Tomar un paseo de diez minutos a pie para despejar tu mente

… Cualquier cosa que te mantenga activo.

Si es posible, trabaja en tu objetivo formando parte de una comunidad, tal vez junto con tus compañeros. Seguro que en tu oficina hay muchas personas que estas interesadas en inscribirse en un gimnasio, seguro que les dan un descuento por grupo.

No espere hasta el próximo año para comenzar a ser más activo. Comience hoy.